Los alimentos son, junto con los servicios públicos -agua y saneamiento, energía eléctrica, gas, telecomunicaciones-, elementales para la vida individual y colectiva de las sociedades. El acceso de toda la población a los alimentos necesarios para una vida digna, es el primer derecho de los consumidores. Derechos como consumidores de alimentos que se compran y consumen:
Que se respeten los precios regulados y/o acordados, que se ofrezcan y dispongan esos productos.
Que los productos tengan un correcto etiquetado.
Que sus precios sean exhibidos en forma clara en los lugares de venta.
Que no existan diferencias de precios entre lo cobrado en la caja y lo exhibido en la góndola.
El consumo de productos de estación tiene las ventajas de menor precio y mejor calidad, por ejemplo, las frutas y verduras del verano contienen mucha agua, las de otoño e invierno contienen más vitamina C, y las de primavera, gracias a su variedad de colores, aportan muchas otras vitaminas. Ventajas:
Son más sanos: se cultivan en condiciones climáticas adecuadas y completan su calendario natural. Ofrecen buen aporte nutricional y mantienen sus propiedades.
Son más baratos: suelen ser más económicos porque la disponibilidad en comercios es mayor, y al aumentar la oferta, el precio disminuye.
Son más ecológicos: el consumir alimentos de temporada contribuye a respetar el medioambiente, su ciclo natural, y la zona reduce el gasto energético y la contaminación, evitando los monocultivos que agotan la tierra.
Los alimentos de la región son característicos e identifican a una zona o región geográfica. Cada provincia, cada región, tiene sus productos de mucho valor nutricional. Su consumo a nivel familiar tiene ventajas en cuanto a costos, y a nivel de producción y elaboración, impacta en el desarrollo local porque:
Diversifica y mejora la calidad de productos
Se obtienen mayores volúmenes de producción
Se reducen costos
Se mejoran los precios de venta
Se abren nuevos mercados
Se incrementa la mano de obra local
La alimentación comienza desde la compra, por lo que una buena economía doméstica implica elegir los alimentos más baratos y los que tienen aporte nutritivo. También es importante:
Comprar alimentos que estén en su envase original.
Que el lugar de adquisición de alimentos se encuentre limpio, y reúna condiciones de higiene y seguridad.
Que el personal que manipula las carnes, pollos, pescados, quesos y fiambres, tengan la indumentaria higiénica; y si fracciona los alimentos, utilice guantes descartables.
Que los envases se encuentren sanos, sin óxido ni pérdidas de líquidos, y que tengan los rótulos o etiquetas dónde pueda leerse perfectamente el nombre del alimento, los ingredientes, la forma de conservar y prepararlo, y los números de aprobación del producto.
Que los alimentos no se encuentren vencidos
Que la información del peso del alimento se encuentre en la cara principal del envase y coincida con el tamaño del envase.
Que los alimentos refrigerados se encuentren en las góndolas con el frío adecuado.