El consumidor tiene derecho a ser informado en forma cierta, clara y detallada sobre todo lo relacionado con las características de las cosas o servicios que obtenga y, sobre todo, de las condiciones de comercialización. Antes de contratar, se debe solicitar toda la información para evaluar y comparar calidad, precio y condiciones de los servicios y productos ofrecidos. Toda la información debe ser brindada de forma gratuita. Tener en cuenta:
En los alimentos, leer todo lo que dicen las etiquetas y verificar la fecha de vencimiento.
Exigir al vendedor la entrega de manuales de uso, catálogos e instrucciones de los productos.
Es obligación informar sobre los sistemas de pago, intereses o recargos en las compras, y deben estar por escrito.
Si el producto es de segunda selección (usado o reconstruido) se debe informar al respecto en forma precisa y visible
Los anuncios publicitarios tienen por objeto dar a conocer un nuevo producto e incentivar su venta. Si bien su mensaje está orientado a promocionar un producto, la información brindada no debe ser falsa ni engañosa. Es muy importante conservar folletos de ofertas o promociones de los servicios que se contratan: los anuncios o folletos publicitarios obligan al vendedor a cumplir con lo que expresan, y forman parte del contrato con el consumidor. En caso de contradicciones con otros documentos a la hora de contratar, lo válido es lo ofrecido en la publicidad, si resulta más favorable al consumidor.
Cualquier oferta o promoción dirigida a los consumidores, debe ser cumplida por quien la ofrece durante el tiempo en que se realice. Es obligación que se consigne la fecha de comienzo y finalización de la oferta, las modalidades, condiciones o limitaciones. En caso de limitar las unidades ofrecidas para la venta, se puede utilizar la frase “hasta agotar stock”, pero expresando siempre la cantidad de productos disponibles.